viernes, 30 de marzo de 2012

HACIA EL ULTIMO MINUTO

"GRACIAS POR LLAMAR AL SERVICIO ESPECIAL DE TELEFONÍA... SON LAS ONCE HORAS, TREINTA Y DOS MINUTOS, DEL 28 DE OCTUBRE DE 2011..."

"¿Cuántas cosas pueden pasar en un minuto como éste? ¿Cuántas micro-historias se pueden contar? ¿Cuántas vidas nacen y mueren a la vez, en tan corto espacio de tiempo? ¿Cuál es el valor de esos sesenta segundos de presente? A estas alturas, mucho me temo que el tiempo ya no tiene demasiada importancia... al menos, no para mí... Sé perfectamente lo que tengo que hacer: quitarle el seguro a la Glock, y terminar con todo este dolor... con toda esta certeza..." La mano se cierra sobre la culata de la pistola, le quita el seguro que está ubicado en el cañón, y realizando un gesto varias veces ensayado, apunta a la sien derecha, y dispara... El mundo termina, en un espasmo de dolor y de luz roja...

Nace un niño en Madrid... Le han dado los cachetitos de la vida, y el pequeño llora con ganas... Los médicos y la madre sonríen tristemente... Es un bebé hermoso, rosadito como un lechón, que busca ansioso el pecho materno, para alimentarse de su vida... Su cordón umbilical y la placenta reposan en una gaveta, pero esta vez, nadie extraerá células madre... ¿Para qué? Tampoco hay sonrisas, ni lágrimas de alegría, hoy no...

En el mismo hospital, un anciano agoniza... Su mayor aspiración, ver ese minuto especial, comprender lo que se siente, participar en algo tan grandioso, tan colectivo, tan único... No podrá ser... Sus fuerzas se agotan, su corazón se detiene, sus pulmones cogen aire por última vez, y lo exhalan muy lentamente... Noventa y nueve años de experiencia, miles de kilómetros recorridos, no le permiten aguantar más tiempo... Sus ojos permanecen abiertos, sin ver la luz...

En cualquier hospital del mundo, se repite el mismo esquema... Solamente se nace... Solamente se muere... No hay operaciones, las Urgencias están desiertas... Un retén mínimo asegura que todo funcione como es debido... Todo el personal es voluntario, sin familia a ser posible, aunque en algunas salas, médicos, celadores, enfermeras, auxiliares, camareras, personal de administración, de mantenimiento, se reunen, y brindan como si fuera Nochevieja, entrechocando los vasitos de plástico...

Dos amantes, desnudos sobre la cama, se abrazan lánguidamente... Las sábanas, de raso, revueltas... Las velas, pequeñas y olorosas, llenan la estancia con un suave aroma... La cabeza de ella reposa sobre su pecho... sus manos, las de él, trazan arabescos, suavemente, sobre su tersa espalda... Ya no queda nada por decir, nada por hacer... Salvo, quizás, compartir un último, desesperado y tierno beso... "Te amo..." "Te amo..." Muchas veces han pronunciado estas palabras, pero nunca de esta manera... Sus labios se funden, las puntas de sus lenguas se buscan a ciegas, mientras se termina el tiempo...

En la Prisión Federal de California, ya ha terminado todo... El cuerpo ya no se sacude con la corriente, y un olor a carne asada se difunde por el aire... Nadie contaba con la clemencia del Gobernador, y por eso, no la hubo... Sí, era un asesino cruel, un pederasta, un violador, la escoria de la Humanidad... Y por eso se adelantó la ejecución diez minutos... para que no muriera al mismo tiempo que muchos miles de personas... han sido necesarias tres descargas, el acto se transmitió por la Cable TV, y los parientes de las niñas muertas lo han presenciado por videoconferencia... Los carceleros son todos voluntarios, y lo más importante, sin familia...


Las calles de Londres están desiertas... Solamente en Trafalgar Square, un vagabundo, alcoholizado, repite sin cesar la misma palabra: "Apocalipsis"... Ni siquiera levanta la voz... es su mantra... Desde hace cinco minutos, las palomas son las dueñas de toda la ciudad... Las autoridades han cortado el tráfico... En el Palacio de Buckingham, se ha realizado el último relevo, especial, de la guardia, y los soldados, rompiendo por primera y última vez el protocolo, se han dado la mano...

Roma, El Vaticano, la Ciudad Eterna... El Papa se asoma al balcón, la Plaza estalla en una ovación cerrada cuando imparte, de manera completamente extraordinaria, la bendición Urbi et Orbe... Muchos católicos no practicantes han sentido, en las últimas semanas, la urgente necesidad de regresar a la de sus padres... Las colas en la mayor parte de las iglesias y parroquias de Italia se han prolongado, en algunos lugares, durante muchas horas, días incluso para San Pedro... Pero hace quince minutos que no se confiesa a nadie, pues incluso los sacerdotes necesitan reflexionar...


La Meca, decenas de miles de fieles abarrotan la Explanada, y dan pacientemente las vueltas que estipula el sagrado ritual... Nadie tiene prisa... ¿Por qué tenerla? ¿Acaso va a cambiar algo la situación? Ni siquiera los carteristas se aprovechan de la muchedumbre, pues, conscientes de la futilidad de su gesto, prefieren compartir esos últimos momentos con sus compañeros... El imán llama a la última oración... "Inshallah"... "Si Dios quiere..."


París, la Ciudad del Amor... Quiere seguir viviendo... hasta el final... Se ha ofrecido un último paseo, gratuito, en todos los Bateaux-Mouche... Y no falta de nada: "champagne", paré, degustación de quesos, música suave... Mucha gente se congrega dentro de los monumentos, para despedirse de su pasado... y de su futuro... Les Invalides, con todas sus luces encendidas, desprende una orgía de colores... Y desde lo alto de la "Tour Eiffel", un temerario efectúa un salto base... que nadie ve...

Isla de Pascua... Los Moai están cubiertos de miles de collares de flores frescas... No queda una sola en toda la isla... Aunque no sirva de nada, quieren despedirse de sus recuerdos más queridos... Una extraña, hermosa y armónica música resuena por todas partes... Cogidos de la mano, pueblos enteros miran al cielo unos momentos, para después reposar sus cansados ojos sobre aquellas personas, aquellos paisajes, que han configurado su vida...

Buenos Aires... Como si se hubieran puesto de acuerdo, casi todas las emisoras están poniendo canciones de Carlos Gardel... En la calle Corrientes, un grupo de fans entonan la vieja canción... Pero de forma respetuosa, con admiración... A lo lejos, un perro callejero se alimenta con un chuletón de buey, que un alma caricativa le ha ofrecido como última cena... "¿Por qué?", se pregunta unos momentos... y luego, simplemente, saborea su almuerzo...

Nueva Delhi... Muchedumbres abarrotan las calles, los mercados, los locales públicos... "Si las cosas no tienen solución... ¿Por qué preocuparse?"... esa parece su forma de pensar... a los ricos les molesta mucho más que todo se termine así, a los pobres, les da igual, pues morirse, lo van a hacer de todas formas, sin tener que vender su sangre por unas rupias...

En Biafra, la madre, recostada contra una pared de adobe, tiende la mano, pidiendo la comida para su hijo... El bebé murió, de hambre, de frío, de enfermedad, pero sobre todo, de tristeza, el día anterior... Las moscas se posan sobre su cara apergaminada, sobre sus ojos abiertos... La madre, con dieciseis años, parece una abuela, sin pasado, sin presente, sin esperanza... Para ella, la muerte es algo cotidiano, y no entiende por qué alguien debe preocuparse por el momento exacto... si de todas formas todos vamos a morir...

En el Palacio Imperial de Tokio, ríos de sangre se deslizan por la Explanada.... Más de tres mil samurais, después de tomarse una última copa de sake, han realizado el sepuku... Un espectáculo macabro, pero un magnífico ejemplo de coordinación y elegancia en los movimientos: presentación de la katana, descubrir el estómago, hundir la katana, torcer el mango para cortar hacia arriba, y luego, un último corte horizontal... Por desgracia, no han podido encontrar a nadie que les cortase la cabeza, por lo que han tenido que conformarse con que les pegaran un tiro en la nuca un destacamento especial, mandado por un capitán que, asqueado, recorre la fila de cuerpos agonizantes... El aroma de la cordita y de la pólvora impregna el aire, y se mezcla con el de la sangre... Cuando termina su macabra tarea, y con la misma pistola que ha recargado tantas veces, se vuela la tapa de los sesos...

En Jerusalen, reina la calma... Representantes de todos los credos se han reunido en sus lugares de culto, para efectuar un último ritual... Hace varias semanas que se derribó el muro de Gaza,y se desmantelaron los puntos de control... Ya no tiene sentido el preocuparse por el terrorismo, porque de todas formas, no habrá ni siquiera una Tierra por la que batallar... No es el fin de la violencia, pero sí de los atentados...

En Viena, la Filarmónica está terminado de interpretar "El Danubio Azul", en los salones del Ayuntamiento... La ciudad se ha engalanado como nunca, para recibir el gran acontecimiento... Muchas personas se han reunido al ioare libre, y buscan Omega con gafas especiales... La mañana es clara, no hace frío, ni viento, no hay tráfico, y los acordes del vals más querido por los ciudadanos, "Sangre vienesa", se expanden por el aire... Nadie ríe, nadie llora, pero todos sienten...

Nueva York, se ha declarado un incendio en el East Side, un edificio de oficinas, perteneciente a una aseguradora, lleva casi dos horas ardiendo... Los bomberos no acuden, no hay vidas en peligro, y de todas formas las calles están atascadas por esta última hora punta... Las llamas, voraces, empiezan a propagarse a otra torre, pero a nadie le importa... El Presidente, rodeado por toda su familia, se dirige a la nación por última vez...

"Queridos conciudadanos, americanos todos, de nacimiento o de adopción... Vivimos tiempos difíciles, el fin de la Humanidad y del planeta Tierra... Cuando hace tres meses se detectó el asteroide, bautizado como Omega, pusimos en marcha un plan especial conjunto, para intentar desviar su trayectoria... El esfuerzo realizado por casi todas las potencias ha fracasado estrepitosamente, y su masa no ha disminuido lo suficiente... Hoy hemos tenido el último amanecer con dos soles: el nuestro, y Omega... El impacto se producirá a las once y treinta y cinco minutos GMT, sobre la ciudad de Los Ángeles, que será completamente volatilizada... Y por su fuerza, tamaño y composición, devastará en los primeros segundos un diámetro de 2300 kilómetros... Todo lo que no desaparezca, será aniquilado por la radiación... Y esto será solamente el principio... Pues sobrevendrá una nueva glaciación y un oscurecimiento... Nuestros astrónomos consideran que esta carambola cósmica nos acercará peligrosamente a la órbita del sol, de manera paulatina pero inevitable, y en menos de 30 años, los que sobrevivan serán precipitados dentro de sus hornos, junto con lo que quede del planeta... Es el fin de la Humanidad, el fin de la Tierra... Disfrutemos del último minuto, y que Dios reparta suerte..."
"GRACIAS POR LLAMAR AL SERVICIO ESPECIAL DE TELEFONÍA... SON LAS ONCE HORAS, TREINTA Y CINCO MINUTOS, DEL 28 DE OCTUBRE DE 2011... BIENVENIDOS AL FIN DEL MUNDO..."

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